Observar a las personas en su contexto enriquece los análisis del consumidor porque observamos su forma de actuar y expresarse en la realidad. Esto argumenta que el cliente Sí Sabe lo que Quiere, al contrario de lo que muchos dicen de la innovación: entregarle al cliente lo que no sabe que quiere porque aun no existe.
La moraleja es que la mayoría de los nuevos productos se crean y luego se presentan a los potenciales clientes para que los lead-users jueguen con este y digan qué opinan al respecto... lo que muchas veces es falto de valor para el mercado, entonces por qué mejor no observar observar y observar a las personas para detectar sus necesidades no expresas...
uds sabían que el marketing le robó la etnografía a los antropólogos para hacer estudios más acabados del consumidor... quizás más adelante le robemos nuevas técnicas a la literatura, la astrofísica y quien sabe que....
Obviamente algunos dirán qué ocurre con el principio de incertidumbre en que el observador altera lo que está observando y que en teoría haría que la etnografía no fuera totalmente certera... So what ! ni los estudios de mercado son ciertos, así que entre tanta incerteza mejor utilicemos más y más herramientas...
Y vivamos tranquilos, ya que para hacerlo solo necesitamos ciertas certezas.