jueves, 23 de mayo de 2013

Hacia los sistemas de aprendizaje

Hoy me llegó este correo y creo que por fin se abren las puertas a una discusión interesante que podría romper uno de los principales paradigmas bajo los cuales está construido el sistema educativo tradicional (por lo menos en Chile): "Muchas veces nuestros estudiantes se equivocan. No saben resolver un ejercicio. No parecen entender las cosas que les explicamos. Generalmente, nos damos cuenta de esto en las evaluaciones. Como resultado, el estudiante que no entendió o que se equivocó obtiene una nota deficiente. Esta situación pone de manifiesto el siguiente hecho: el error tiende a ser castigado en los contextos educativos. ¿Está bien que así sea? ¿Es ese el incentivo correcto? ¿Es posible considerar el error de una manera distinta? Los mayores aprendizajes provienen de los errores cometidos: cabe preguntarse si esta idea, comúnmente aceptada, es coherente con nuestras prácticas docentes y evaluativas. Dicho de otro modo, como profesores ¿hasta qué punto aprovechamos el potencial pedagógico del error?, ¿es posible hacerlo?, ¿cómo?" Mi reflexión es que un sistema de notas genera lo siguiente: 1. Cierra las puertas al aprendizaje de todos los alumnos, porque no se hace cargo de los alumnos que obtienen notas deficientes. 2. Pone incentivos no positivos al premiar al que aplicó bien lo aprendido y castiga al que no lo hizo a través de la nota. Personalmente a menudo veo estudiantes más preocupados de pasar un ramo antes que aprender En este sentido considero que deberíamos enfocarnos en crear sistemas que aseguren el aprendizaje, invitando a que los niños y jóvenes descubran por sí mismos las temáticas a través de la formulación de hipótesis y experimentación, porque asegurar la educación por lo visto no implica lo anteriormente expuesto.

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